Eres fotos color sepia guardadas en un viejo baúl. Eres una historia que sigue flotando por una habitación a punto de ser derruida. Eres una flor el uno de noviembre, su fragancia que permanece, pétalos movidos por el viento. Eres esa sonrisa que forma pequeñas arrugas alrededor de sus ojos, el sonido de su risa devolviéndote a la vida. Eres el suspiro que acompaña cada uno de sus pasos, cada uno de sus días. Eres una poesía perdida escrita por manos humildes y heridas. Eres el más nítido recuerdo. Eres su más sincero orgullo. Eres palabras una noche clara de finales de julio, bajo la mirada de la luna. Eres una promesa mantenida a través de la lluvia, de la nieve, de las flores, de las hojas caídas. Eres todo lo que fuiste y eres todo lo que queda. Eres un niño descubriendo su propio nombre. Eres un adolescente llegando tarde a casa. Eres un joven de ojos oscuros, mirando desafiante. Eres su punto fuerte, eres su debilidad. Eres agosto, eres septiembre. Eres una lágrima con olor a sal. Eres mi más fuerte necesidad. Eres mi primer aliento cada amanecer, inspiración para levantarme, para convertirme en lo que tú deberías haberte convertido. Por ti, por ella. Mi inhalación, mi exhalación. Eres mi más verdadero 'te quiero'. Eres veintidós años, pero eres eterno.
«You may be gone, but you're never over.»